Introducción

La serie de normativas internacionales ISO 9000 fue la resultante de acciones y necesidad de los procesos industriales durante la II Guerra Mundial. El resultado fue que pasada esta guerra, se habían instaurado en la industria los conceptos de inspecciones y controles en busca de procesos de producción y productos consistentemente controlados. Para ese entonces la palabra “calidad” se asociaba a “conformidad”, es decir al control y el comando de la producción.

A finales de la década del 50 continúa el enfoque de procesos de inspección para asegurar la calidad, desarrollando en USA procedimientos de requerimientos de calidad  y específicamente “Quality Program Requirements” MIL-Q-9858  aplicable a la industria bélico/militar. Posteriormente la NASA promueve la evolución del concepto de inspección a sistemas y procesos para asegurar la calidad.

Los procedimientos destinados asegurar la calidad continuaron su proceso por las industrias más críticas, tales como las de generación de energía, aeronáutica y nuclear, hasta que en 1979 la Guía para Aseguramiento de Calidad en Gran Bretaña BS 5750, en 1987 se convierte en la Norma ISO 9000 bajo el respaldo de la Organización Internacional para la Normalización, entidad esta última que promueve estándares para productos y servicios.

A lo largo de estos años, la gestión de la calidad a través de la norma ISO 9000, se fue extendiendo desde su originaria aplicación a procesos industriales críticos hasta ser aplicada en la actualidad a todo tipo de empresas incluidas aquellas que generan productos intelectuales tales como estudios de abogados, pasando por empresas de comidas rápidas hasta llegar al caso que analizaremos en estas líneas, las empresas dedicadas a la construcción.

Veamos las diferencias entre los procesos industriales para los que fue diseñada la norma originalmente y la industria que nos ocupa.

La calidad en la industria de la construcción

En un proceso industrial, los recursos de producción son bien definidos y con una marcada permanencia en el tiempo. Podríamos simplificar esto, diciendo que en una industria, las maquinarias y los operarios capacitados para operarlas son recursos cuasi estables en el proceso de producción. Su modificación es lenta y está condicionada al avance tecnológico.

Los productos que genera esa industria como resultado del empleo de esa maquinaria, están bien definidos y perduran en el tiempo.

Como resultado de la permanencia en el tiempo de los medios de producción y del producto a elaborar, los procedimientos de producción se desarrollan al comienzo del proceso productivo y se mantienen en el tiempo, solamente alterados por las modificaciones debidas a la renovación tecnológica de equipamiento y a los procesos de mejora continua, producto de la aplicación de la propia norma ISO 9001, mediante la cual se capitalizan las fallas del proceso productivo en pos de una mejora continua del producto.

En el caso de la industria de la construcción que nos ocupa, estas condiciones de estabilidad de los procesos y de los recursos, que hace relativamente sencilla la aplicación de las condiciones establecidas en la norma, no se verifican, con lo cual la correcta aplicación se hace sumamente dificultosa.

Las particularidades de la industria de la construcción son las siguientes:

  • El producto que genera la industria de la construcción es siempre cambiante.

En efecto, cada obra que se realiza, un edificio, una central de generación, una línea de transmisión, una represa, es diferente y tiene sus propias particularidades.

  • Los recursos que se emplean en el proceso productivo, también son cambiantes. En efecto
    • Los profesionales y técnicos que se emplean en esa construcción, cambian debido a que las empresas tienen obras de características diferentes.
    • A su vez, aún siendo los mismos, los integrantes de los planteles profesionales de las empresas no tienen un grado de informatización uniforme ni un conocimiento acabado de los procedimientos a emplear.
    • En muchos casos, las obras se realizan con una amalgama de profesionales provenientes de las empresas y de sus subcontratistas que deberían funcionar como un verdadero equipo, con la capacitación e información que ello implica.
    • Los equipos de construcción no suelen ser los mismos, aún cuando se vuelva a realizar una obra de la misma tipología.
    • Los procedimientos de ejecución y control difieren de obra a obra, porque aún cuando una tarea de construcción tiene una forma de realización determinada, las especificaciones técnicas de contratación difieren.
    • Finalmente los sistemas de gestión de calidad, no existen o existen incipientemente para empresas no certificadas o bien en consorcios o UTEs de empresas certificadas, cada asociada tiene un procedimientos de gestión diferente.

En definitiva, la pregunta es ¿cómo aplicar una norma establecida para recursos humanos permanentes y capacitados, medios de producción estables, procedimientos definidos y productos finales siempre iguales, a una actividad donde todo cambia?

La Norma ISO 9001, tiene capítulos relacionados a la organización general de la empresa y un capítulo específico dedicado al proceso de producción.

Los capítulos de organización general se refieren a la operatoria indirecta de la empresa, es decir a aquella que no se desarrolla específicamente para ninguna obra.

Este es el caso de los sectores de recursos humanos, compras, parques de maquinarias, contaduría, etc..

Pero hay un sector, el de producción, que es el que está normado por el Capítulo 7 de la Norma, que se refiere a los procesos de planificación, producción y control del producto.

Después de haber aplicado los conceptos de gestión de calidad a múltiples de las principales obras públicas y privadas de la Argentina, podemos afirmar que los inconvenientes antes mencionados hacen que no se encuentre debidamente instrumentado el Capítulo 7 de la Norma ISO 9001 en la mayoría de las empresas constructoras de la Argentina, incluidas muchas de las grandes empresas de nuestro país.

Ahora bien, cómo abordar este tema.

Me hice esa pregunta en el momento en que YPF invitó a nuestra consultora a ofertar la Auditoría de Gestión de Calidad de las Instalaciones de su Edificio Corporativo en Puerto Madero.

Inducción del sistema de gestión de calidad

El principio de acción básico para lograr el buen resultado de un producto es que los suministros y los procesos sean controlados efectivamente por quien los produce.

Simplificando el tema, aquí tenemos dos actores del proceso productivo, el Contratista y el Inspector de Obra.

Cuando digo quien lo produce, me refiero al Contratista.

Quienes realizamos direcciones, inspecciones y gerenciamientos de contratos, sabemos del alivio que nos provoca controlar a un buen contratista, es decir a aquel que sabe hacer bien su trabajo.

Por mejor inspección que se realice, una obra no saldrá bien si el contratista no realiza su trabajo con un sistema de control adecuado.

No es cierto que realizar las tareas de control evidenciado de obra resulte en un aumento del costo de la misma. Los contratistas saben realizar sus trabajos, tienen toda la experiencia. En la mayoría de los casos les hace falta solamente seguir ciertos pasos ordenados encaminados dentro de un sistema de gestión estructurado para alcanzar la calidad.

Por tanto, antes de iniciar los trabajos e independientemente del nivel de certificación de calidad que tenga la empresa a supervisar, la filosofía adecuada de trabajo como directores, gerenciadores o inspectores de obra es verificar los sistemas de gestión de calidad de los contratistas y si los mismos no son consistentes, lo cual ocurre en la mayoría de nuestras obras, inducir al contratista a implementar un sistema de gestión de calidad adecuado.

Nunca tratamos de sustituir las falencias de los contratistas con una intensiva tarea de inspección. Por el contrario, creemos que los expertos en realizar obras son ellos, y fueron ellos quienes fueron calificados por sus merecimientos para ejecutar esa obra. Por tanto, es pertinente ayudarlos a que ellos presten un servicio autocontrolado mediante la aplicación de un sistema de gestión de calidad evidenciado bajo los lineamientos de la Norma.

Luego, nosotros como auditores e inspectores, auditamos el sistema de gestión verificando que el Contratista sigue llevando las evidencias del control sistemático realizado e inspeccionamos por muestreo los productos derivados de esos procedimientos controlados.

En nuestro caso del Edificio Corporativo, solamente cumplimos las tareas de auditores de los sistemas de gestión de calidad.

Quienes trabajaron como subcontratistas de las distintas especialidades son empresas que se encuentran entre las más importantes del mercado argentino. Algunas con certificación ISO 9001 y otra sin misma. A todas las empresas sin excepción, se las debió inducir a completar o a implementar casi de cero un sistema de gestión de calidad evidenciado.

El resultado fue, que una vez afianzados en el uso del sistema de gestión, lo siguieron empleando como procedimientos internos de trabajo y otros certificaron ISO 9001 con esa misma base.

Qué controlar

Edificios de las características del Corporativo de YPF tienen una gran complejidad.

Tanto la arquitectura, la estructura y las instalaciones tienen características y dimensiones que escapan al común de los edificios a que está acostumbrado el profesional medio. Por dar un ejemplo, los colectores de agua enfriada del sistema de aire acondicionado son cañerías de acero ASTM A53 Gr B de 12” similares a las que se usan en refinerías.

Los suministros que intervienen en toda la construcción son de una cantidad inusitada. Cables, conectores, lámparas, luminarias, etc. etc. etc. .

Entonces, cómo realizar un control eficiente de todos estos suministros y de todos los procesos involucrados??

El objetivo de la calidad es lograr un producto, nuestra obra, que permita en un futuro ser operada y mantenida dentro de las condiciones de diseño, y brinde seguridad a los bienes  garantizando salud a las personas usuarias.

Fue nuestro criterio, en este servicio segmentar los productos y procesos en distintos grados de criticidad, dando mayor nivel de control a aquellos que afectaran a la salud de las personas y a la seguridad del Edificio.

Estos suministros fueron calificados como críticos.

Dentro de esta categoría se incluyeron suministros tales como seccionadores de alta potencia, rociadores de agua de incendio, entre muchos otros y entre los procesos se incluyó por ejemplo la prueba de funcionamiento de los ascensores como batería para casos de emergencia.

El requerimiento de trazabilidad de los suministros en la Norma ISO 9001 queda a requerimiento del Cliente.

Trazar un suministro es identificar la exacta tipología del mismo, su partida de fabricación y la exacta ubicación en la obra del mismo.

Prestigiando la seguridad del edifico y la salud de sus usuarios, el sistema de gestión estableció el requerimiento de trazabilidad para los suministros calificados como críticos.

Focalización sobre la obra

Como dijimos, la Norma establece condiciones de gestión para todos los sectores de la empresa. Compras, recursos humanos, almacenes, planificación, producción, etc..

En los casos de aplicación de la Norma a la gestión de calidad de construcción, como es el caso de los consultores e ingenieros, el objetivo fundamental debe ser la focalización de la gestión en nuestra obra.

Es decir, focalizamos el desarrollo del sistema de gestión de calidad en los siguientes aspectos:

  • Gestión de la Ingeniería
  • Gestión de los Suministros
  • Gestión de los Procedimientos de Producción
  • Precommissioning y Commissioning
  • Emisión Final de los Registros de Calidad

Para todas estas etapas se establecen procedimientos de control evidenciados a cargo del Supervisor de Calidad de la propia empresa constructora.

Cuando hablamos de evidenciados, significa que los controles realizados se evidencian en formularios, ya sea en papel o informáticos, que pueden ser auditados por terceros.

Vamos a hacer un pequeño resumen sobre cada etapa del sistema de gestión de calidad.

Gestión de la Ingeniería

La base de este control significa establecer procedimientos para asegurar que los planos u otros documentos que se empleen para realizar la construcción o montaje de las obras, se correspondan efectivamente con la última versión de los documentos aprobados para construcción.

Parece obvio. Sin embargo en grandes obras, la complicación es mayúscula.

Son muchas las partes intervinientes. Cliente, Dirección de Obra, Gerenciadores, Empresa Constructora, Subcontratistas, Departamentos de Ingeniería, Compras, etc, etc.

Por esta situación, deben establecerse entre otros los siguientes procedimientos:

  • Procedimiento de control de emisión y dictamen

Procedimientos para llevar el control del estado de emisión y dictamen de los documentos, en la jerga “situación de ingeniería”

  • Procedimiento de empleo en obra

Procedimientos claros de qué puede hacer el Contratista con los distintos dictámenes posibles de un documento, asegurando que se construya con aquellos válidos para construcción.

  • Procedimiento de revisión válida

Procedimientos que aseguren que, en caso de modificaciones de planos aptos para construcción, las copias que se encuentran en manos de múltiples sectores de obra sean reemplazadas adecuadamente.

Esto incluye también que los equipos probados en fábrica mediante protocolos como el caso de tableros o celdas, sean fabricados y probados según la última versión de la ingeniería apta. Caso raro en los tableros, los cuales reciben nuevas cargas a medida que avanza la obra.

Parece fácil, pero no lo es para obras complejas

 

Gestión de los Suministros

  • Requisitos de aprobación

Para cada suministro se deben establecer los requisitos de aprobación.

Son requisitos todos aquellos requerimientos de resistencia, protección anticorrosiva, linealidad, espesor, calidad de material, aislación dieléctrica, etc que debe cumplir el suministro que lo hace apto para su incorporación a la obra.

  • Procedimiento de inspección en fábrica

Definición de producto, procedimientos de ensayos de prototipo, ensayos de remesas, condiciones de embalaje y documentación de despacho a obra.

  • Procedimiento de recepción en obra y despacho interno

Procedimiento de recepción incluyendo la verificación de todos los requisitos en forma evidenciada, condición de almacenamiento, de segregación o cuarentena en caso de no conformidades, registración de partidas para suministros trazables y procedimiento de despacho interno.

Gestión de los Procedimientos de Producción

En este caso se trata de describir los procedimientos empleados para realizar la construcción y el montaje de los suministros.

Implica ello particularizar las condiciones contractuales a los métodos y equipamiento del Contratista y establecer registros de autocontrol evidenciado que permitan a los supervisores que revisan los trabajos de montaje o construcción, tildar o registrar los resultados del control.

De hecho, este control es siempre realizado por las empresas a cargo de la obra. Se trata entonces, solamente, de implementar un registro del control para ser completado sistemáticamente en el momento en que el mismo se realiza, lo cual con práctica, se transforma en un costo marginal.

Precommissioning y Commissioning

Precommissioning es una palabra inglesa que define la prueba de preoperación de cada parte de la instalación.

Por ejemplo la verificación de que una bomba sea puesta en marcha en condiciones de operación normal. Generalmente esta operación la realiza el fabricante. Pero que la misma sea puesta en marcha y funcione correctamente, no significa que se haya verificado que la instalación vaya a cumplir con los objetivos para los cuales fue diseñada.

Commissioning define la puesta en marcha de la instalación, es decir la verificación de las condiciones de diseño de la misma.

Esta verificación de puesta en marcha, es habitual en las grandes obras de ingeniería en las que hemos participado, tales como presas, líneas de transmisión, obras industriales y petroleras, pero que en mi conocimiento, no ha tenido antecedente de aplicación en grandes edificios.

En el caso de muchas de nuestras obras supervisadas, la aplicación de estos procedimientos en forma sistemática, nos llevó a descubrir por ejemplo que el nivel de iluminación real verificado no se correspondía con el de diseño, o que el flujo de aire de una caja VAV no era el que correspondía, o que los motores de las persianas antihumo no funcionaban porque se encontraban erróneamente polarizados, afectando de esta forma no solamente la performance del sistema de aire acondicionado sino la seguridad del edificio.

En el Edificio Corporativo de YPF, se realizaron todas estas pruebas en forma evidenciada a través de protocolos de preoperación y puesta en marcha.

Estos protocolos fueron diseñados como un documento más de ingeniería y contenían entre muchas otras informaciones, las condiciones esperadas del equipo o de la instalación y todas las condiciones verificadas en el ensayo.

Emisión Final de los Registros de Calidad

Concluida la obra y el proceso de gestión, hay un aspecto final tal es el ordenamiento de todos los documentos que evidencian la gestión de calidad en tomos ordenados y caratulados, ya sea en papel o en soporte magnético, de los que resulta una información inestimable para las posteriores tareas de operación y mantenimiento del edificio por ciclo de vida.

Esta información incluye los registros de trazabilidad de los elementos críticos indicando claramente al gerente de operaciones del edificio, en caso de falla, la ubicación del mismo y de aquellos pertenecientes a la misma partida de fabricación.

¿Certificadora o Consultora?

Cuando YPF invitó a nuestra Consultora a cotizar este servicio, tuvimos la oportunidad de competir con empresas certificadoras de calidad.

La razón de peso para decidir la contratación, fue la metodología propuesta para resolver el problema planteado con la calidad del Edificio.

Esta metodología es la que describí sucintamente en este escrito.

Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre una certificadora de calidad y una consultora de ingeniería para enfocar el problema de la calidad?

Puedo decirlo con conocimiento de causa porque soy ingeniero consultor y tengo formación como Auditor IRCA-ISO 9001.

El certificador de calidad está formado y de hecho rinde exámenes para verificar que cada procedimiento de gestión de la empresa auditada se adecua a los lineamientos indicados en la Norma en su última revisión. Es decir, auditan procesos, no productos.

Engañosamente se puede ver en las cajas de productos farmacéuticos un sello que dice que está conforme a la Norma ISO 9001. Sin embargo, cuando uno comienza a investigar en detalle, resulta que lo que tiene el sello ISO 9001 es el “proceso” con el que se fabrican los envases de cartón. En el mejor de los casos, lo certificado es el proceso de producción del medicamento, pero no así las aptitudes del medicamento en sí.

Los ingenieros consultores, cuando encaramos auditorías de calidad sobre una construcción, debemos tener en nuestra visión la aplicación de los conceptos de la Norma ISO 9001 para lograr un producto final, es decir una obra, que responda a la condición para la cual fue pensada, prestigiando y balanceando cuestiones de diseño, de seguridad, de construcción, de operación y de posibilidades de realización.

Ese criterio ingenieril, es lo que nos separa y nos diferencia positivamente respecto a los certificadores de calidad.

El mercado de la dirección de obras y las certificadoras de calidad

Desde hace aproximadamente 20 años, diversas certificadoras de calidad se han instalado en nuestro país ofreciendo y desarrollando su mercado de certificación de sistemas de gestión de calidad para empresas.

Comenzaron por las empresas automotrices, siguieron por las empresas industriales proveedoras de las automotrices, luego por otras empresas industriales en general, luego pasaron a los servicios, bancos, aseguradoras, hasta arribar finalmente a las empresas de construcción.

En todos los casos el Certificado ISO 9001 concedido a una empresa, certifica que los procedimientos encadenados que emplea la organización para gestionar la calidad, están dentro de los lineamientos de la Norma. Nada dicen acerca de las aptitudes funcionales de los productos o servicios generados por esas organizaciones.

Últimamente, distintos clientes privados y fundamentalmente públicos, obnubilados por la palabra calidad, amantes de lo foráneo y poco informados de la verdadera función de las certificadoras de calidad, encomiendan a estas empresas tareas de control de obras de ingeniería propias de la dirección de obra que es incumbencia indelegable de los ingenieros.

De hecho, las dos últimas centrales térmicas que están en construcción, fueron encomendadas a empresas certificadoras internacionales, no a empresas de consultoría, para las cuales la calidad es solamente una parte de la dirección de la obra.

Incumbencia y formación profesional

La dirección y gerenciamiento de una obra de ingeniería o incluso de una obra de arquitectura de la magnitud del Edificio Corporativo de YPF, es incumbencia indelegable de los ingenieros y de empresas de consultoría en ingeniería.

Pero, dado el avance de las técnicas de control y gestión, no es posible hoy, dirigir una obra compleja sin formación respecto a métodos de administración de proyectos, formación en costos y estándares de obra, formación en auditoría de sistemas de gestión de calidad, en auditoría medioambiental, en auditorías de seguridad y en sustentabilidad.

Ante este avance de las empresas de certificación sobre el mercado de la ingeniería, se imponen acciones meditadas, coordinadas y efectivas para defender nuestro mercado y acciones de las universidades para aggiornar los planes de estudio de los nuevos ingenieros, de tal manera de prepararlos para abordar adecuadamente la dirección e inspección de obras y en particular el nuevo paradigma de la calidad en la construcción.